{"id":894,"date":"2021-12-30T14:09:15","date_gmt":"2021-12-30T12:09:15","guid":{"rendered":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/?p=894"},"modified":"2024-09-20T16:04:31","modified_gmt":"2024-09-20T14:04:31","slug":"que-esperar-de-america-latina-en-2022-jeronimo-rios-sierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/2021\/12\/30\/que-esperar-de-america-latina-en-2022-jeronimo-rios-sierra\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 esperar de Am\u00e9rica Latina en 2022 \u2014 Jer\u00f3nimo R\u00edos Sierra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El a\u00f1o 2021 ha sido de recomposici\u00f3n tras el dur\u00edsimo impacto que ha supuesto, y supone, la pandemia para el continente latinoamericano. La precariedad de la dimensi\u00f3n social del Estado qued\u00f3 al descubierto con la llegada del coronavirus, haciendo de muchos pa\u00edses de la regi\u00f3n, como Brasil, M\u00e9xico, Colombia, Per\u00fa o Ecuador, algunos de los escenarios de mayor mortalidad y contagio per c\u00e1pita del mundo. La polaridad ideol\u00f3gica, el paulatino viraje hacia un posible segundo ciclo progresista, la marcada influencia de China en la agenda regional \u2013principal garante del acceso a la vacunaci\u00f3n contra la Covid-19\u2013 y la necesidad de replantear sus estrategias por parte de Estados Unidos o la Uni\u00f3n Europea son algunas de las cuestiones que han destacado en 2021 y que van a tener continuidad durante 2022.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o 2020 fue el de mayor desplome econ\u00f3mico en m\u00e1s de un siglo, con una reducci\u00f3n del PIB regional en casi el 8%, y que se acompa\u00f1\u00f3 de un incremento de la pobreza en un 7%. Esto hizo que casi cuatro de cada 10 habitantes del continente se hallen actualmente en situaci\u00f3n de vulnerabilidad. Sin embargo, las cifras a lo largo de 2021 fueron distintas. Este a\u00f1o va a cerrar con un crecimiento superior al 6%, lo que supera en dos puntos las expectativas iniciales. Adem\u00e1s, est\u00e1 previsto que en 2022 esta tendencia tenga continuidad, como prev\u00e9n la CEPAL o el Banco Mundial, y que fijan la tasa de crecimiento del <a href=\"about:blank\">pr\u00f3ximo a\u00f1o en un 3%<\/a>. En todo caso, se tratar\u00eda de una cifra muy por debajo de la aparentemente necesaria para la recomposici\u00f3n de un escenario fuertemente debilitado por la pandemia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el plano regional la prioridad para 2022 pasa por promover nuevos est\u00edmulos con respecto a una <a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/comunicados\/america-latina-caribe-crecera-59-2021-reflejando-un-arrastre-estadistico-que-se-modera\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">inversi\u00f3n p\u00fablica y privada que est\u00e1 bajo m\u00ednimos<\/a>, por debajo del 18% del PIB. Asimismo, los reducidos niveles de productividad y la ausencia de propuestas de diversificaci\u00f3n econ\u00f3mica se encuentran, en parte, matizados, por el auge de las <em>commodities<\/em>. Es decir, existe un bal\u00f3n de ox\u00edgeno en el actual precio del petr\u00f3leo, si bien puede ser ilusorio, en tanto que, de un lado, las <a href=\"https:\/\/www.larepublica.co\/globoeconomia\/el-precio-del-petroleo-empezara-a-caer-en-2022-a-us74-en-promedio-y-us65-en-2023-3262474\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">previsiones a corto plazo son a la baja<\/a> \u201374 d\u00f3lares el barril 2022 y 65 d\u00f3lares en 2023\u2013, y por otro lado promueven la <em>reprimarizaci\u00f3n<\/em> econ\u00f3mica. De otro lado, a nivel interno, son tan irresolutos como estructurales los precarios cimientos de un sistema altamente afectado por la elevada inequidad, la escasa presi\u00f3n fiscal, la creciente informalidad y la precaria institucionalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, en 2022, algunos Estados a\u00fan deber\u00e1n priorizar en su agenda la ampliaci\u00f3n de la cobertura de vacunaci\u00f3n, pues Bolivia, Paraguay, Honduras, Venezuela o Guatemala no han completado la pauta de la mitad de su poblaci\u00f3n, y otros como Colombia, M\u00e9xico o Per\u00fa apenas se encuentran sobre esos m\u00e1rgenes. Indudablemente, es un caldo de cultivo id\u00f3neo para sentimientos como la desafecci\u00f3n pol\u00edtica, el descontento ciudadano o la violencia permanente, especialmente significativa para con ni\u00f1os, j\u00f3venes, mujeres o minor\u00edas \u00e9tnicas <a href=\"https:\/\/www.unicef.org\/lac\/informes\/violencia-contra-ninos-ninas-y-adolescentes-en-america-latina-y-el-caribe\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">y que arroja algunos de los peores registros a escala mundial<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta a la arquitectura regional el continente latinoamericano lleva sumido desde hace varios a\u00f1os en una crisis de identidad. Si bien el ciclo progresista de la primera d\u00e9cada del siglo XXI consigui\u00f3 impulsar interesantes escenarios de concertaci\u00f3n regional, como la CELAC, o de cooperaci\u00f3n intergubernamental, como UNASUR, con el paso de los a\u00f1os estas propuestas o bien han ca\u00eddo en el ostracismo, o bien han lastrado las carencias del pasado. Es decir, la desconfianza regional, la falta de liderazgos, el escepticismo hacia lo supranacional, adem\u00e1s de la proliferaci\u00f3n de proyectos integradores o la ideologizaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior sobre la regi\u00f3n, la cual es fuertemente oscilatoria, han sido evidentes. No obstante, 2022 puede suponer un potencial punto de inflexi\u00f3n. El hecho de que en Argentina, Bolivia o M\u00e9xico, o m\u00e1s recientemente Per\u00fa, hayan llegado gobiernos progresistas permite la posibilidad de relanzar, con las lecciones aprendidas del pasado, algunas iniciativas o posibilidades de cooperaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de liberalizar agendas econ\u00f3micas y comerciales.\u00a0Igualmente, hay tres procesos electorales que, potencialmente,pueden marcar las posibilidades de cambio: Chile, Brasil y Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero acaba de producirse con motivo de la segunda vuelta de los comicios presidenciales chilenos. \u00c9stos han tenido lugar en un marco de alt\u00edsima confrontaci\u00f3n, entre el candidato de la ultraderecha y dirigente del Partido Republicano, Jos\u00e9 Antonio Kast, y el progresista y l\u00edder de Convergencia Social, Gabriel Boric. Este \u00faltimo ha sido quien finalmente se ha impuesto en las elecciones, con un margen de m\u00e1s de 10 puntos porcentuales. En un escenario de polaridad extensible a buena parte de la regi\u00f3n, Kast se present\u00f3 como la versi\u00f3n chilena de Jair Bolsonaro \u2013con una ret\u00f3rica violenta, machista, ultracat\u00f3lica, <a href=\"https:\/\/verificachile.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">fuertemente sostenida en la mentira<\/a> y la necesidad de la seguridad y el orden. Por su parte, el nuevo presidente Boric supo problematizar y politizar el significado de las movilizaciones sostenidas durante el mandato del saliente Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era. Sobre todo, en lo que tiene que ver con mayor presi\u00f3n y progresividad fiscal, as\u00ed como el fortalecimiento de la dimensi\u00f3n m\u00e1s social del Estado. A pesar de la paridad de fuerzas de la primera vuelta, la victoria de Boric se desarrolla en consonancia con los tiempos geopol\u00edticos de la regi\u00f3n y, dadas las circunstancias, como ya pas\u00f3 con Bachelet en el pasado, bien puede suponer un punto de inflexi\u00f3n desde el que mitigar el marcado unilateralismo pragm\u00e1tico que tanto ha caracterizado a la pol\u00edtica exterior chilena respecto de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo acontecimiento electoral clave de 2022 va a tener lugar en Colombia. En marzo de 2022 ser\u00e1n las elecciones legislativas, mientras que, entre mayo y junio de 2022 tendr\u00e1n lugar las presidenciales. En esta ocasi\u00f3n el <em>uribismo<\/em> no tiene, <em>a priori<\/em>, ninguna posibilidad de continuismo. Primero, porque Iv\u00e1n Duque, legalmente, no puede presentarse a la reelecci\u00f3n y, segundo, porque su partido se encuentra bajo m\u00ednimos hist\u00f3ricos de favorabilidad. La firma del <a href=\"https:\/\/www.methaodos.org\/revista-methaodos\/index.php\/methaodos\/article\/view\/465\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acuerdo de Paz con las FARC-EP<\/a>, en noviembre de 2016, abri\u00f3 un espacio pol\u00edtico muy importante para la izquierda, e hizo gravitar los ejes de la confrontaci\u00f3n partidista m\u00e1s all\u00e1 del binomio paz\/guerra. Esto ya pudo observarse en 2018, cuando el progresismo obtuvo el mejor resultado de su historia, superando los ocho millones de votos. En esta ocasi\u00f3n, la presidencia colombiana parece que se disputar\u00e1 entre el Pacto Hist\u00f3rico Nacional, que es una confluencia de partidos de izquierda, que encabeza Gustavo Petro; y la llamada como Coalici\u00f3n Centro Esperanza, entre el centro-izquierda y el centro-derecha, cuyo candidato ser\u00e1 elegido en marzo de 2022 \u2013aunque todas las opciones apuntan al tambi\u00e9n excandidato presidencial, Sergio Fajardo. Cualquiera de los dos espacios pol\u00edticos comparte la necesidad de fortalecer al Estado a trav\u00e9s de pol\u00edticas p\u00fablicas m\u00e1s eficaces, con un mayor acento social, y sobre la base de un mayor gasto p\u00fablico. Adem\u00e1s, una eventual victoria de Petro podr\u00eda reposicionar a Colombia en un tablero latinoamericano en donde, como sucede con Chile, ha primado la posici\u00f3n unilateral y la desconfianza hacia la arquitectura regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, las elecciones que m\u00e1s impacto geopol\u00edtico van a tener sobre el continente ser\u00e1n las de octubre de 2022, en Brasil. Son tres los nombres de partida que est\u00e1n llamados a la disputa. El primero, el actual presidente, Jair Bolsonaro. Su p\u00e9sima gesti\u00f3n de la crisis pand\u00e9mica ha lastrado muy notablemente su popularidad. Los indicadores sociales y econ\u00f3micos durante su gobierno se han visto fuertemente afectados y, conocedor de su dif\u00edcil situaci\u00f3n pol\u00edtica, recientemente ha optado por abandonar el discurso de la antipol\u00edtica y concurrir bajo las siglas del tradicional Partido Liberal, a la vez que impulsa iniciativas de erradicaci\u00f3n de la pobreza, como Auxilio Brasil, inspiradas en las Bolsas Familia que cre\u00f3 el Partido de los Trabajadores. Aun con todo, a Bolsonaro le quita importantes respaldos la candidatura del ex juez a cargo del caso de corrupci\u00f3n <em>Lava Jato<\/em>, Sergio Moro. Una figura m\u00e1s refinada y contenida en su exposici\u00f3n p\u00fablica, pero que igualmente parte de planteamientos marcadamente conservadores, apegados a la idea de fortalecimiento del orden y la seguridad. Adem\u00e1s, su campa\u00f1a parte de dos acontecimientos tan notorios como que fue quien encarcel\u00f3 a Lula da Silva y quien, igualmente, renunci\u00f3 a seguir siendo parte del gobierno de Bolsonaro. Sea como fuere, todas las encuestas apunta hoy en d\u00eda a que el expresidente Lula volver\u00e1 a ocupar el puesto de mandatario en el Palacio de Planalto. La erradicaci\u00f3n de 40 millones de pobres bajo su mandato y el fortalecimiento de la democracia brasile\u00f1a debe sumarse a una agenda regional, y global fuertemente inspirada en la cooperaci\u00f3n, el multilateralismo y la transparencia. Su llegada, adem\u00e1s de suponer un giro de 180\u00ba en la pol\u00edtica interna<em>, ad extra<\/em> impulsar\u00eda la arquitectura regional, m\u00e1s all\u00e1 de Mercosur, influyendo tambi\u00e9n en di\u00e1logo con Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos dos actores tienen en 2022 la posibilidad de avanzar en un marco de transformaci\u00f3n de las relaciones geopol\u00edticas que, si bien ha sido verbalizado por la Casa Blanca y por Bruselas, por el momento apenas ha sido abordado. Indudablemente, si Washington no quiere seguir perdiendo influencia en su otro <em>patio trasero <\/em>es necesario replantear la esencia del di\u00e1logo interamericano. Cada vez hay m\u00e1s dudas de que la OEA, tal y como est\u00e1 concebida, sea el escenario id\u00f3neo para ello. Desde la primera presidencia de Barack Obama ha sido patente su p\u00e9rdida relativa de poder. La posici\u00f3n de confrontaci\u00f3n asumida durante los cuatro a\u00f1os de Donald Trump y el papel intervencionista asumido durante el golpe de estado a Evo Morales en Bolivia, en noviembre de 2019, abrieron una ventana de oportunidad pol\u00edtica que no ha sido aprovechada por la Uni\u00f3n Europea. Sus prioridades siguen ancladas en otras partes del mundo que no son el hemisferio occidental, como recientemente, de manera autocr\u00edtica, ha reconocido el mismo Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Cooperaci\u00f3n, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2021-11-01\/borrell-trata-de-impulsar-las-relaciones-con-latinoamerica-ahora-no-estan-en-el-radar-de-la-ue.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Josep Borrell<\/a>. Empero, parece muy dif\u00edcil que vaya a haber un cambio en la agenda de prioridades, tal y como se puso de manifiesto en la reciente cumbre CELAC-UE, en julio de 2021. A tal efecto, las relaciones econ\u00f3micas a trav\u00e9s de los Acuerdos de Asociaci\u00f3n Estrat\u00e9gica \u2013como sucede con el Sistema de Integraci\u00f3n Centroamericana o con Colombia y Per\u00fa\u2013 tendr\u00e1n en 2022 la consumaci\u00f3n de un nuevo reto: conseguir la ratificaci\u00f3n del Acuerdo entre la Uni\u00f3n Europea y Mercosur. Un Acuerdo sobre el que se viene trabajando desde mayo de 2010, pero que sigue alimentando importantes resistencias. Lo anterior, de acuerdo con el profesor <a href=\"about:blank\">Jos\u00e9 Antonio Sanahuja<\/a>, tanto entre los Estados europeos de la coalici\u00f3n agr\u00edcola y ganadera \u2013liderados por Francia\u2013, como por parte de los verdes representados en el Parlamento Europeo \u2013a tenor de la pol\u00edtica medioambiental que propone el Acuerdo\u2013 o de los gobiernos de Uruguay o Brasil \u2013en donde, incluso, Jair Bolsonaro hace las veces de perfecto saboteador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de este escenario de incertidumbres, una certeza ser\u00e1 la que tenga que ver con China. Su comercio apenas se vio afectado en la regi\u00f3n por la llegada del coronavirus \u2013como s\u00ed sucedi\u00f3 a Europa o EE UU, con restricciones comerciales pr\u00f3ximas al 30%. <a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/publicaciones\/43213-explorando-nuevos-espacios-cooperacion-america-latina-caribe-china\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El <\/a><a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/publicaciones\/43213-explorando-nuevos-espacios-cooperacion-america-latina-caribe-china\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>gigante asi\u00e1tico<\/em><\/a><a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/publicaciones\/43213-explorando-nuevos-espacios-cooperacion-america-latina-caribe-china\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> es el primer o segundo socio comercial<\/a> en todos los Estados de la regi\u00f3n y su intercambio comercial supera ampliamente los 300.000 millones de d\u00f3lares, acompa\u00f1ados de una inversi\u00f3n extranjera que supera los 200.000 millones. Especialmente, en un marco de recuperaci\u00f3n global como el actual, Am\u00e9rica Latina provee materias primas a muy bajo coste, a cambio de un posicionamiento notable de la industria de bienes y servicios gracias a un elevado ritmo de industrializaci\u00f3n. Muy posiblemente, en 2022 habr\u00e1 continuidad con lo acontecido este a\u00f1o, de manera que la relaci\u00f3n asim\u00e9trica se seguir\u00e1 profundizando, pero con la dificultad para la regi\u00f3n de disponer de valores agregados propios y una industrializaci\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida. As\u00ed, habr\u00e1 que seguir muy de cerca la Cumbre Empresarial China \u2013Am\u00e9rica Latina y el Caribe, a celebrar en 2022 en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, y la continuidad de otros elementos de gran relevancia, como la presencia del <em>gigante asi\u00e1tico<\/em> a trav\u00e9s de vacunas, mascarillas y otro material sanitario, o gestos como la donaci\u00f3n de tecnolog\u00eda Huawei para optimizar la respuesta frente a la pandemia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, 2022 integra necesidades y demandas a\u00fan por resolver, especialmente, en el plano socioecon\u00f3mico de los Estados y la regi\u00f3n, toda vez que puede implicar profundos cambios en el \u00e1mbito geopol\u00edtico. El posible cambio de color ideol\u00f3gico en dos pa\u00edses, hoy conservadores como Colombia y Brasil, tal como ha ocurrido en Chile, puede ayudar a recomponer tanto el maltrecho entramado regional latinoamericano, aparte de las relaciones con terceros como la Uni\u00f3n Europea o incluso China. En todo caso, son aspectos que se integran en ciclos mucho m\u00e1s amplios de transformaci\u00f3n, m\u00e1s estructurales que coyunturales, pero que como sucedi\u00f3 a inicios de la primera d\u00e9cada de este siglo, necesitan de est\u00edmulos y punto de inflexi\u00f3n que, a lo largo de este a\u00f1o, pueden encontrar los resortes necesarios para un urgente cambio de rumbo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El a\u00f1o 2021 ha sido de recomposici\u00f3n tras el dur\u00edsimo impacto que ha supuesto, y supone, la pandemia para el continente latinoamericano. 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