{"id":454,"date":"2019-09-26T13:54:37","date_gmt":"2019-09-26T11:54:37","guid":{"rendered":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/?p=454"},"modified":"2024-09-22T03:47:11","modified_gmt":"2024-09-22T01:47:11","slug":"que-esta-pasando-en-colombia-el-turbulento-postconflicto-aitor-diaz-maroto-isidro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/2019\/09\/26\/que-esta-pasando-en-colombia-el-turbulento-postconflicto-aitor-diaz-maroto-isidro\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando en Colombia? El turbulento postconflicto \u2014 Aitor D\u00edaz-Maroto Isidro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El pr\u00f3ximo 27 de octubre se celebran en Colombia elecciones locales y regionales. No obstante, y recordando tristemente al pasado, no est\u00e1 siendo una campa\u00f1a electoral al uso. Cincuenta y cuatro son los casos de violencia pol\u00edtica contra candidatos en Colombia seg\u00fan la Misi\u00f3n de Observaci\u00f3n Electoral. De ellos, cuarenta est\u00e1n amenazados de muerte, dos han sido secuestrados, cinco han sufrido un atentado contra su vida y siete han sido asesinados. Estas cifras escandalizar\u00edan a cualquier sociedad y har\u00edan que todo el peso del Estado cayese sobre dos vertientes: la primera para proteger a los amenazados, y la segunda para investigar qui\u00e9n o qui\u00e9nes est\u00e1n detr\u00e1s de estos cr\u00edmenes. Menos en Colombia: mientras la sociedad casi en su totalidad se moviliza y conciencia a gran velocidad de lo peligroso del asunto, el Gobierno (y en particular su presidente Iv\u00e1n Duque, del Centro Democr\u00e1tico) ni est\u00e1 ni se le espera. Bueno, s\u00ed que est\u00e1\u2026prometiendo que solucionar\u00e1 este problema en 72 horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta actitud del presidente Iv\u00e1n Duque no es nueva: desde su toma de posesi\u00f3n all\u00e1 por agosto del pasado a\u00f1o, se han disparado los asesinatos a l\u00edderes sociales, a exguerrilleros desmovilizados, amenazas de grupos herederos o directamente paramilitares a pol\u00edticos, y, principalmente, se ha desentendido de los Acuerdos de Paz con los FARC-EP a excepci\u00f3n de los intentos de boicotear la Jurisdicci\u00f3n Especial para la Paz. Y por si estos problemas no fueran pocos, el pasado 29 de agosto de 2019, Iv\u00e1n M\u00e1rquez, Jes\u00fas Santrich, \u201cEl Paisa\u201d y \u201cRoma\u00f1a\u201d lanzaban un v\u00eddeo por el que anunciaban la vuelta a las armas de las FARC-EP por los constantes incumplimientos de los Acuerdos por parte del Gobierno colombiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El postconflicto y el periodo de aplicaci\u00f3n de los Acuerdos de Paz con las FARC-EP han sido, desde el inicio, un importante escollo en las relaciones sociales y pol\u00edticas de Colombia. Como se ha mencionado con anterioridad, la falta de voluntad por parte del actual Gobierno a implementar los Acuerdos de Paz y a investigar la persecuci\u00f3n y asesinato de l\u00edderes sociales y exguerrilleros desmovilizados han sido los principales argumentos por los que los anteriormente se\u00f1alados l\u00edderes de las FARC-EP han vuelto a las armas. Cabe se\u00f1alar y tener en cuenta tres factores importantes en todo este nuevo cap\u00edtulo de este turbulento postconflicto: el primero es el referido a la postura tomada por el partido FARC (partido liderado por el anterior l\u00edder de la guerrilla, Rodrigo Londo\u00f1o, alias \u201cTimochenko\u201d) contraria desde un primer instante a este regreso a las armas de ciertos l\u00edderes con los que ya hab\u00eda comenzado a cortar relaciones. En segundo lugar, esta vuelta a la selva y el monte no ha sido un movimiento mayoritario entre los exguerrilleros. La inmensa mayor\u00eda han permanecido fieles a los Acuerdos de Paz y contin\u00faan con sus labores de reinserci\u00f3n y reincorporaci\u00f3n a la vida civil, dando un fuerte respaldo a todo lo acordado y un rev\u00e9s a los argumentos del Centro Democr\u00e1tico (partido del expresidente \u00c1lvaro Uribe y del actual primer mandatario Iv\u00e1n Duque). Por \u00faltimo, no podemos obviar el simbolismo tan potente que tiene que personalidades tan importantes para las negociaciones como M\u00e1rquez o Santrich hayan vuelto a alzarse en armas contra el Estado. Se podr\u00eda considerar como un torpedo a la l\u00ednea de flotaci\u00f3n del proceso de paz que, si bien ha hecho tambalearse todo, no parece que haya causado desperfectos de importante consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco podemos olvidar los intentos que el Centro Democr\u00e1tico, contrario a la paz y los Acuerdos (recordemos que hizo campa\u00f1a por el \u201cNo\u201d en el plebiscito para refrendar dichos pactos), ha ido desarrollando no ya para boicotear la implementaci\u00f3n de estos, si no para desacreditarlos y venderlos como una suerte de paz trampa que las FARC utilizasen para rearmarse y volver de nuevo a las andadas. Es cierto que este movimiento de Iv\u00e1n M\u00e1rquez y compa\u00f1\u00eda le ha venido de perlas al Gobierno para azuzar de nuevo el fantasma de la falsa paz pero el hecho de que Londo\u00f1o y su partido hayan roto y se haya opuesto tan rotundamente a ese movimiento les ha dejado un poco descolocados. No obstante, no hay un solo instante en el que \u00c1lvaro Uribe, Iv\u00e1n Duque y todos sus compa\u00f1eros de partido recuerden que hay una \u00ednfima parte de guerrilleros que han vuelto a las armas. Sin olvidarnos, claro est\u00e1, del constante azuzamiento del miedo a las disidencias contrarias desde un inicio al proceso de paz y los Acuerdos. Para este espectro pol\u00edtico, se han soltado todos los males del infierno y han ido a caer todos en Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras todo esto ocurre, la vuelta de un sector de las FARC a las armas no supone si no un aumento m\u00e1s en la inestabilidad que atraviesa el pa\u00eds desde la firma de los Acuerdos. Asesinatos de l\u00edderes sociales, las bacrim o bandas criminales (herederas muchas ellas del fen\u00f3meno del paramilitarismo), los ataques a candidatos electorales, los asesinatos de guerrilleros reinsertados o en proceso de reinserci\u00f3n. Todos estos fen\u00f3menos est\u00e1n generando una sensaci\u00f3n en la sociedad de que, finalizada la guerra con las FARC, el problema de la violencia y el conflicto en Colombia no han desaparecido. M\u00e1s bien al rev\u00e9s, han mutado y se han transformado en otra generaci\u00f3n de violencia y conflicto que recuerdan a cosas ya vividas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y mientras la sociedad clama por la protecci\u00f3n a los l\u00edderes sociales y a los candidatos electorales o, incluso, por la suspensi\u00f3n de los comicios de octubre, el Presidente de la Rep\u00fablica de Colombia, Iv\u00e1n Duque, no parece querer tomar alguna resoluci\u00f3n importante para intentar solucionar este sangriento postconflicto. No parece querer hacerlo porque, electoralmente, le viene como anillo al dedo azuzar los fantasmas de una violencia pol\u00edtica achacable a unas nuevas FARC que todav\u00eda no han realizado ninguna acci\u00f3n y a unas constantes intromisiones de Venezuela en la pol\u00edtica interna colombiana (llegando a acusar al gobierno de Maduro de haber rearmado a los guerrilleros de M\u00e1rquez o, incluso, de tener a sueldo a este y los otros l\u00edderes de esta nueva disidencia). Desviando la atenci\u00f3n y queriendo vender los cr\u00edmenes y amenazas contra l\u00edderes sociales y candidatos electorales como simples actos de delincuencia com\u00fan o, como algunos ministros del Gobierno han admitido, \u201cl\u00edos de faldas\u201d, Duque comete un grave error. El no reconocimiento de la vuelta de la \u201cguerra sucia\u201d de los ochenta y noventa del siglo pasado contra l\u00edderes comunitarios y pol\u00edticos de izquierda, la minusvaloraci\u00f3n de las acciones de las bandas criminales, y la no implementaci\u00f3n o boicoteo de los Acuerdos de Paz, no hacen otra cosa que generar un caldo de cultivo perfecto para que individuos como M\u00e1rquez y Santrich vuelvan al monte. \u00a0De todas formas, viniendo de un partido pol\u00edtico contrario al final del conflicto con las FARC negociado, no deber\u00edan de extra\u00f1ar los desplantes del Presidente en estos temas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos datos nos hacen llegar a dos conclusiones importantes. La primera es la referente al no cierre del conflicto armado en Colombia: las bacrim, las disidencias de las FARC, el ELN, y otros actores amados contin\u00faan con el fusil al hombro y hacen dif\u00edcil hablar de un posconflicto real; un posconflicto que sirva realmente como cierre de heridas, recuperaci\u00f3n de la memoria, y justicia y reparaci\u00f3n para las v\u00edctimas. La \u00faltima de estas conclusiones nos lleva a los intereses que puedan existir para mantener activo dicho conflicto. Los pasos que tanto el Gobierno de Iv\u00e1n Duque como su partido Centro Democr\u00e1tico est\u00e1n dando a la hora de ningunear o ignorar casos tan flagrantes de \u201cguerra sucia\u201d como los asesinatos de l\u00edderes sociales o de candidatos electorales nos hacen pensar en una estrategia muy clara: es necesario el conflicto para mantener el discurso pol\u00edtico de buenos contra malos que tanto r\u00e9dito ha dado al partido fundado por \u00c1lvaro Uribe. Ante una situaci\u00f3n de violencia extrema extendida por todo el pa\u00eds, se hace necesaria (y m\u00e1s aceptable) una serie de respuestas extremas para atajar estos desmanes. Por lo tanto, y para finalizar, no termina de quedar claro si esta sangr\u00eda es \u201cnatural\u201d y viene dada por una serie de circunstancias que escapan al control del Estado y el Gobierno o es una situaci\u00f3n derivada de los m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de enfrentamiento armado y espoleada por un Gobierno al que podr\u00edamos se\u00f1alar de irresponsable, capaz de cualquier cosa con tal de no aceptar los Acuerdos de Paz de La Habana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo queda esperar y observar detenidamente todo lo que ocurre para concluir si el postconflicto es sangriento por naturaleza o lo est\u00e1n ti\u00f1endo de sangre adrede.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pr\u00f3ximo 27 de octubre se celebran en Colombia elecciones locales y regionales. No obstante, y recordando tristemente al pasado, no est\u00e1 siendo una campa\u00f1a electoral al uso. Cincuenta y cuatro son los casos de violencia pol\u00edtica contra candidatos en Colombia seg\u00fan la Misi\u00f3n de Observaci\u00f3n Electoral. De ellos, cuarenta est\u00e1n amenazados de muerte, dos &#8230; <a title=\"\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando en Colombia? El turbulento postconflicto \u2014 Aitor D\u00edaz-Maroto Isidro\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/2019\/09\/26\/que-esta-pasando-en-colombia-el-turbulento-postconflicto-aitor-diaz-maroto-isidro\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando en Colombia? El turbulento postconflicto \u2014 Aitor D\u00edaz-Maroto Isidro\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-454","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historico"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=454"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":455,"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454\/revisions\/455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorio.ielat.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}